El cambio puede hacerse más notorio cuando:
Una persona se jubila
La interacción social disminuye
Las responsabilidades diarias disminuyen
Las tardes se vuelven más tranquilas
Sin señales externas fuertes, el cuerpo depende más de su reloj interno.
3. Malestar físico y factores de salud
El cuerpo también puede despertarse en respuesta a una leve molestia física que no es evidente durante el día.
Los contribuyentes comunes incluyen:
Artritis o dolor articular
Molestias en la espalda
Reflujo ácido nocturno
Boca seca
calambres musculares
Fluctuaciones de temperatura
La necesidad de ir al baño es especialmente común. A medida que la vejiga se vuelve más sensible con la edad, las idas nocturnas pueden aumentar.