Además, algunas de las moléculas detectadas están sospechadas de ser disruptores endocrinos, capaces de interferir con el sistema hormonal incluso a dosis bajas. Así, consumir fresas de manera habitual puede exponer a riesgos invisibles pero reales, sobre todo cuando su origen no está claramente identificado.
¿Por qué algunas fresas están más expuestas a los pesticidas?
No todas las fresas presentan el mismo nivel de riesgo. En realidad, todo depende del modo de producción y del país de origen. En algunas regiones de Europa, el cultivo intensivo se basa todavía en el uso masivo de productos fitosanitarios para aumentar los rendimientos.