El aguacate se ha ganado la fama de “superalimento” y no es casualidad. Es nutritivo, saciante y rico en grasas saludables. Sin embargo, en adultos mayores su consumo mal manejado puede convertirse en un riesgo silencioso, sobre todo cuando existen enfermedades crónicas o se toman medicamentos de forma diaria.
A partir de los 60 años, el metabolismo se vuelve más lento, los riñones y el hígado filtran con menor eficiencia y suelen coexistir hipertensión, diabetes o tratamientos cardíacos. En ese contexto, un alimento muy concentrado en nutrientes como el aguacate exige más cuidado que entusiasmo.
A continuación, los 10 errores más comunes y peligrosos que conviene evitar.