Dolor que se irradia hacia el brazo, la mandíbula o la espalda
El dolor de origen cardíaco no siempre permanece localizado en el pecho. Puede extenderse hacia la mandíbula —a menudo del lado izquierdo—, el brazo izquierdo, el cuello, el hombro, la espalda o incluso la parte superior del abdomen. Esta irradiación se explica por las conexiones nerviosas compartidas entre el corazón y estas diferentes zonas del cuerpo.
Cuando este dolor aparece durante el esfuerzo, al subir escaleras o durante una actividad física, y se acompaña de falta de aire, sudor frío, náuseas o sensación de malestar, los cardiólogos recomiendan llamar inmediatamente a los servicios de emergencia.
Falta de aire inusual y fatiga: síntomas a veces subestimados
Otro signo frecuente es la dificultad respiratoria anormal. Subir un piso se vuelve difícil, es necesario detenerse después de unos pocos escalones cuando antes no suponía ningún problema, o hace falta recuperar el aliento tras una pequeña subida.
Un estudio publicado en la revista European Heart Journal mostró que las personas capaces de subir cuatro pisos en menos de un minuto generalmente presentaban una buena condición cardiorrespiratoria. Por el contrario, una falta de aire muy marcada y una fatiga intensa ante ese mismo esfuerzo deben motivar una evaluación médica.
Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) recuerdan que cerca de uno de cada dos adultos estadounidenses presenta al menos un factor de riesgo cardiovascular importante: hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado o tabaquismo. Por su parte, la American Heart Association estima que aproximadamente 121,5 millones de adultos estadounidenses viven con alguna enfermedad cardiovascular.
En algunas personas, especialmente en quienes padecen diabetes o en ciertas mujeres, la enfermedad puede permanecer silenciosa durante mucho tiempo. La Cleveland Clinictambién describe los llamados “infartos silenciosos”, en los que los únicos síntomas pueden ser una fatiga extrema, molestias digestivas o una falta de aire inusual.
Un tensiómetro doméstico o la medición regular del pulso pueden ayudar a controlar la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Sin embargo, estas mediciones por sí solas nunca permiten descartar una obstrucción de las arterias coronarias.
¿Cuándo hay que llamar a emergencias?
Un dolor o presión en el pecho que dura más de unos minutos, reaparece en oleadas, se extiende al brazo, al cuello o a la mandíbula, o se acompaña de dificultad respiratoria repentina, sudor frío, náuseas, mareos o un malestar súbito, debe llevar a llamar inmediatamente a los servicios de emergencia (112 o el número local correspondiente).
La Mayo Clinic también recuerda que nunca se debe conducir uno mismo hasta el hospital, ya que un ataque cardíaco puede evolucionar muy rápidamente.
En el hospital, solo una evaluación médica puede confirmar o descartar una obstrucción arterial: electrocardiograma, análisis de sangre para detectar lesiones cardíacas, prueba de esfuerzo, estudios de imagen y, en algunos casos, una coronariografía para visualizar directamente las arterias coronarias.
Anotar con precisión los síntomas observados en casa —tipo de dolor, duración, circunstancias en las que aparece, dificultad respiratoria o irradiación del dolor— puede ayudar al cardiólogo a orientar más rápidamente las pruebas diagnósticas y a proponer el tratamiento más adecuado.
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