La soledad y el aislamiento social también influyen mucho en la reducción de la esperanza de vida después de los 80 años. La pérdida de seres queridos, la jubilación y la menor movilidad pueden provocar tristeza, depresión y deterioro cognitivo. Mantener relaciones sociales activas, hablar con familiares y participar en actividades comunitarias ayuda a fortalecer la salud mental, emocional y hasta cardiovascular.
Recent Articles
¿Qué hace que el laurel esté en boca de todos?
Elegí una taza y descubrí qué rasgo de carácter define tu personalidad
Conductores mayores de 70 años: los nuevos requisitos que redefinen la conducción (tercera parte). Lea más en el primer comentario.