Tengo 73 años, vivo solo y me siento pleno: 4 consejos que me funcionan.
Consejos y recomendaciones
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Usa alarmas o recordatorios para crear rutinas simples.
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Ten un cuaderno o calendario donde anotes pequeños planes.
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No esperes sentirte mal para llamar a alguien: hazlo cuando estás bien.
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Si un día no tienes energía, haz solo lo mínimo. La constancia es más importante que la perfección.
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Recuerda que pedir compañía no es debilidad, es sabiduría.
Vivir solo no tiene por qué ser sinónimo de tristeza, abandono o vacío. Puede ser un espacio de calma, de redescubrimiento y de dignidad personal. La soledad no se mide por la cantidad de personas alrededor, sino por la calidad de los vínculos y del cuidado que uno se da a sí mismo.
La vida no siempre resulta como la imaginamos, pero aun así puede ser buena. Muy buena. Y cuando al final del día cierras la puerta, respiras hondo y sientes paz, entiendes que estar solo no es estar perdido. Es, a veces, volver a casa.