Tiempo de elaboración:
Tiempo de preparación: 5 minutos
Tiempo de cocinado: 8 minutos
Tiempo total: 13 minutos
Ingredientes:
huevos, cantidad al gusto
pimentón dulce
aceite de oliva virgen extra
sal en escamas
Para cocer los huevos:
sal
agua
vinagre de vino blanco
Cómo hacer huevos a la gallega, receta fácil paso a paso
1. Este aperitivo de huevos a la gallega es un plato muy sencillo de preparar y económico. Para ello, ponemos una cacerola al fuego con agua.
2. Cuando el agua rompa a hervir, agregamos una cucharada de sal y un buen chorro de vinagre de vino blanco.
3. De esa manera conseguiremos que la cáscara de los huevos no se rompa y que salga con facilidad cuando los pelemos.
4. Es el momento de introducir los huevos y cocinarlos a fuego medio (6 de 9 que tiene mi inducción) durante 10 minutos, aproximadamente.
5. Mientras tanto, aprovechamos para preparar un cuenco con abundante agua y hielo, y lo reservamos.
6. Pasado el tiempo, sacamos los huevos del agua y los introducimos en el recipiente que tenemos con hielo y agua para cortarles la cocción.
7. Mantenemos los huevos dentro durante 5 minutos. Si no tenéis hielo, no pasa nada. Podéis ponerlos en agua muy fría.
8. Ahora, los pelamos y nos fijamos en que no quede nada de cáscara para hacer nuestros huevos gallegos o huevos a la gallega.
Huevos gallegos, últimos pasos
1. A continuación vamos a montar nuestro sabroso plato de huevos gallegos o huevos a la gallega.
2. Partimos todos los huevos por la mitad o, si os apetece más, en cuartos. Después, cogemos un colador y echamos una cucharadita de pimentón.
3. Yo he puesto pimentón dulce de la Vera. Si os gustan picantes, usar pimentón picante. Esto lo dejo a vuestra elección.
4. Espolvoreamos los huevos con el pimentón, que los cubra todos. Vertemos aceite de oliva por encima. Todo esto es según os agrade, más o menos aceite e igual con el pimentón.
5. Es el momento de incluir la sal en escamas en cada porción de huevo. Esta sal le aporta un punto de sabor estupendo.
6. Como siempre os digo, si no tenéis esta sal, utilizar la que tengáis a mano. No pasa nada. Adaptar siempre la comida a vuestros gustos y a lo que tengáis en vuestras cocinas.
7. Ya solo nos queda buscar un plato bonito y emplatar nuestros ricos huevos a la gallega. Bueno, y la dura tarea de probarlos. ¡Al lío!
8. En verano con una ensalada sabrosa ya tendríamos lista la comida. En invierno podemos servirlos como aperitivo o también van de maravilla para un picoteo con amigos y familia.