2. Caries dental
La saliva ayuda a reparar el esmalte de los dientes y a controlar las bacterias que causan caries. Si su flujo y calidad disminuyen, se incrementa el riesgo de dientes cariados, perdidos y obturados.
3. Enfermedad periodontal
La menor producción de estrógenos también impacta las encías y favorece la aparición de inflamación y la pérdida de firmeza. Este efecto acelera el desgaste del hueso que sostiene los dientes, lo que puede hacer que se caigan si no se diagnostica y trata a tiempo.
4. Adelgazamiento de la mucosa oral
La mucosa se vuelve más fina, frágil y vulnerable a lesiones, infecciones y sensibilidad aumentada. Para muchas mujeres, esto dificulta la adaptación y el uso de prótesis removibles, e incluso la habilidad de masticar.
5. Síndrome de boca ardiente
Es una condición caracterizada por sensación de ardor o quemazón constante en la boca, sin una causa dental aparente. Su prevalencia aumenta después de la menopausia y se relaciona con cambios en el sistema endocrino y en la mucosa oral, lo que impacta de manera directa tu bienestar emocional y calidad de vida.
6. Alteraciones en el microbioma oral
Cuando bajan los niveles de estrógeno, también cambia el microbioma oral, es decir, el equilibrio entre bacterias y hongos en la boca. Esto aumenta el riesgo de infecciones como la candidiasis, y enfermedades relacionadas con el mal funcionamiento del sistema inmune, como el liquen plano oral (afección inflamatoria crónica que provoca manchas o llagas en la mucosa de la boca).
¿Cómo cuidar tu salud bucal en la menopausia?
Aunque estos efectos pueden parecer preocupantes, hay estrategias prácticas que ayudan a proteger tu salud oral durante la deficiencia hormonal: