Varios factores influyen en el grado de protección adquirido por una persona después de la vacunación:
Edad
Problemas de salud subyacentes
Salud
Fuerza del sistema inmunitario
Medicamentos que suprimen la inmunidad
Por ejemplo:
Las personas mayores pueden tener una respuesta inmunitaria más débil.
Las personas con enfermedades crónicas pueden ser más vulnerables.
Las personas inmunodeprimidas pueden no desarrollar una fuerte protección.
Esta variabilidad explica por qué algunas personas vacunadas tienen síntomas notables, mientras que otras solo tienen síntomas leves o ningún síntoma.
¿Qué significa realmente “enfermar”?
Cuando se dice que las personas vacunadas “se enferman”, es importante especificar lo que esto implica.