Y si quieres profundizar:
Comparte tu elección con alguien en quien confíes.
Pregúntale: “¿Qué ves en mí que coincide con esto?”
Puede que te sorprenda el reflejo que te devuelva.
Porque lo más hermoso que descubrirás no es qué mujer elegiste…
Es la sabiduría que llevas dentro de ti, esperando ser vista, honrada y liberada con suavidad.