Pero a menudo tienen mayor resistencia que otros. Sin embargo, la gran verdad que muchos olvidan es que no se debe elegir a una sola persona. Una verdadera sociedad es aquella donde varias personas se comprometen a ayudarse mutuamente. La solución, por lo tanto, no es elegir quién se sienta en la silla, sino ser la razón por la que todos descansan. Cuéntame en los comentarios, ¿a quién elegirías?
¿Quién merece tu asiento en el metro? La respuesta probablemente genere opiniones encontradas.😳