🟧 4. Son más sensibles a los estímulos externos
Luces fuertes, música alta, tráfico, multitudes, conversaciones simultáneas…
Todo eso que otros pueden ignorar, ellos lo perciben multiplicado.
Su sistema nervioso es más receptivo y analítico.
Por eso prefieren entornos:
calmos
ordenados
predecibles
tranquilos
No están “exagerando”.
Simplemente su cerebro procesa más información y necesita espacios más controlados.