Además, todas las vacunas aumentaron significativamente el riesgo de miocarditis y pericarditis (inflamación que afecta al miocardio, el músculo responsable de la contracción del corazón y la circulación sanguínea). “Se han identificado otras alertas que requieren mayor investigación”, afirma la revista. Los investigadores enfatizan que se necesita más investigación para comprender la relación entre la vacuna y estos efectos secundarios.
Dada la alarmante situación, las vacunas contra la COVID-19 se desarrollaron con urgencia. Tras casi cinco años de observación y análisis, ahora conocemos los efectos adversos de las diversas vacunas que hemos recibido