Seamos realistas: descongelar el congelador es una de esas tareas que siempre se pospone. Demasiado largo, demasiado restrictivo, no francamente alentador... y, sin embargo, indispensable. Porque cuanto más hielo se acumula, más energía consume su aparato y pierde eficiencia. Buenas noticias: hay un truco tan simple como ingenioso para hacer desaparecer la escarcha sin siquiera desenchufar el congelador. Sí, de verdad. Y una vez que lo hayas probado, nunca volverás al método anterior.
Por qué la escarcha está lejos de ser inocua
Una fina capa de escarcha puede parecer inofensiva, pero cuando se espesa, se vuelve problemática. Reduce el espacio de almacenamiento, impide una buena circulación del aire frío y obliga al congelador a trabajar más para mantener la temperatura. Resultado: un aumento del consumo de electricidad y un aparato que se desesta más rápido. Por lo tanto, descongelar regularmente es cuidar sus electrodomésticos... y su presupuesto.