En caso de problemas, es tu salvavidas.

Imagínate: tu coche se niega a avanzar en una carretera resbaladiza o se queda atascado en el barro durante un fin de semana en el campo. En lugar de sujetar una correa en cualquier lugar, con el riesgo de dañar la carrocería o el chasis , abres este pequeño panel, enroscas el gancho y ¡listo!, ¡remolque seguro!
Este sistema ayuda a prevenir daños en las partes sensibles del vehículo. Además, es el punto de anclaje oficial que utilizan las grúas para remolcar su coche de forma segura.