4. Computadoras y notebooks
Incluso en modo suspensión, siguen utilizando energía. Si además tienen periféricos conectados (parlantes, impresoras), el gasto aumenta.
Recomendación:
Apagá por completo el equipo y desenchufá si no lo vas a usar en varias horas.
5. Consolas de videojuegos
La mayoría de las consolas modernas tienen funciones en segundo plano incluso apagadas: actualizaciones, standby, puertos activos.
¿Qué hacer?
Cortá su alimentación con una regleta o desenchufalas si no las usás a diario.
6. Equipos de música y parlantes activos
Suelen tener luces encendidas o estar en espera, esperando señal de audio para activarse. Mientras tanto, consumen energía.
Solución práctica:
Desconectalos al final del día o conectalos a un enchufe inteligente.
7. Relojes digitales y despertadores eléctricos
Pueden parecer inofensivos, pero están conectados las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Consejo:
Usá relojes a pila si querés reducir el consumo energético fantasma.
8. Modems y routers Wi-Fi
No necesitan estar encendidos todo el tiempo, especialmente durante la noche o cuando no hay nadie en casa.